César Buesaquillo y su equipo recolectan sólo cerezas maduras. Luego se seleccionan para descartar las que tengan poca densidad, no estén maduras o tengan defectos.
Después hacen una fermentación de 45 horas según los protocolos de Cofinet que potencian los atributos característicos del café y se disponen en mesas bajo invernadores para que el secado sea uniforme durante 10-15 días. En esta etapa se desarrollan sustancias que aportan sabor al grano creando un perfil afrutado intenso, dulce, así como textura y cuerpo.
La variedad Chiroso ha obtenido buenas puntuaciones en la Taza de la Excelencia y se ha ganado una buena reputación entre los consumidores más exigentes por sus notas florales, acidez brillante y perfil complejo.



